Una ventana acústica que merece la pena conocer
El páncreas es uno de los órganos más difíciles de estudiar mediante ecografía abdominal. Su situación anatómica profunda, su relación con múltiples estructuras abdominales y, especialmente, la presencia de gas gastrointestinal pueden dificultar considerablemente su visualización.
En muchas exploraciones conseguimos identificar correctamente la cabeza y el cuerpo pancreáticos, pero tenemos dificultades para completar el estudio de la cola.
Hoy quiero enseñarte un acceso que considero especialmente útil: la exploración de la cola pancreática desde el hipocondrio izquierdo, utilizando el bazo como ventana acústica.
Es una proyección que podemos incorporar a nuestro protocolo habitual y que, en determinadas circunstancias, nos permite obtener información que no conseguimos mediante el acceso anterior.
¿Por qué es tan difícil explorar el páncreas?
El páncreas es un órgano fundamentalmente retroperitoneal, situado por detrás del estómago y relacionado con numerosas estructuras vasculares y digestivas.
La presencia de gas en el estómago y el intestino puede interponerse entre el transductor y el parénquima pancreático, dificultando la transmisión del ultrasonido.
En condiciones habituales, el páncreas presenta una ecoestructura relativamente homogénea, con una ecogenicidad variable, frecuentemente igual o superior a la del hígado.
Una de nuestras referencias anatómicas fundamentales es la vena esplénica, que discurre por detrás del cuerpo y la cola pancreáticos.
Esta vena se une a la vena mesentérica superior, por detrás del cuello del páncreas, para formar la vena porta.
Reconocer estas relaciones anatómicas nos ayuda a identificar correctamente el órgano durante la exploración.
La cola pancreática: nuestro principal desafío
Cuando realizamos una ecografía abdominal, en ocasiones necesitamos estudiar el páncreas por segmentos: cabeza, cuerpo y cola.
La cola se dirige hacia el lado izquierdo del abdomen, aproximándose al hilio del bazo.
Precisamente por su posición, puede quedar parcialmente oculta por el gas gastrointestinal, incluso cuando hemos conseguido estudiar correctamente el resto de la glándula.
Aquí es donde entra en juego un acceso complementario muy interesante.
Acceso desde el hipocondrio izquierdo: el bazo como ventana acústica
Cuando exploramos el bazo desde el hipocondrio izquierdo, habitualmente utilizamos una ventana intercostal o subcostal para estudiar su tamaño, contornos y ecoestructura.
Pero quiero que, a partir de ahora, prestes atención a las estructuras que lo rodean.
Cerca del hilio esplénico podemos identificar la cola del páncreas, que suele presentar una ecoestructura homogénea y relativamente hiperecogénica.
En esta región también encontramos el riñón izquierdo, situado más profundamente.
Mi propuesta es muy sencilla: antes de estudiar estas estructuras por separado, intenta reconocerlas como un conjunto anatómico.
Bazo, cola pancreática y riñón izquierdo.

Tres estructuras relacionadas espacialmente que pueden ayudarnos a comprender mejor la imagen ecográfica.
¿Cómo realizamos la exploración?
1. Comenzamos con el estudio habitual del bazo.
Colocamos el transductor en el hipocondrio o flanco izquierdo, buscando una ventana acústica adecuada, habitualmente intercostal.
Identificamos el parénquima esplénico y orientamos el corte hacia su hilio.
2. Localizamos el riñón izquierdo.
Nos servirá como referencia anatómica profunda y nos ayudará a orientarnos espacialmente.
3. Buscamos la cola pancreática.
Dirigimos nuestra atención hacia la región próxima al hilio esplénico, donde podemos encontrar una estructura glandular de ecotextura homogénea, habitualmente más ecogénica que el parénquima renal.
4. Ajustamos la insonación.
Realizamos pequeños movimientos de angulación, inclinación y barrido del transductor, modificando ligeramente la oblicuidad para conseguir el mejor plano de visualización.
Podemos complementar la exploración con cambios de posición del paciente y ajustes de profundidad, foco y ganancia.
5. Completamos el estudio.
Una vez identificada la cola pancreática, valoramos sus contornos, ecoestructura y relación con las estructuras vecinas, intentando explorarla en diferentes planos.
Si conseguimos reconocer la vena esplénica, esta nos aportará una referencia anatómica adicional.
¿Por qué recomiendo este acceso?
Porque nos ofrece una perspectiva diferente de una región anatómica que puede resultar difícil de explorar desde el epigastrio.

El bazo funciona como ventana acústica, facilitando en determinados pacientes la transmisión del ultrasonido hacia la región de la cola pancreática, marcada con línea discontinua.
Este abordaje puede ser especialmente útil cuando la presencia de gas impide una visualización satisfactoria desde la pared abdominal anterior.
Sin embargo, debemos recordar que no siempre será posible visualizar completamente la cola pancreática, incluso utilizando diferentes ventanas acústicas.
Por eso, considero que lo adecuado es combinar ambas aproximaciones siempre que resulte necesario.
La vía anterior y la vía lateral izquierda no son técnicas excluyentes, sino complementarias.
Mi recomendación
La próxima vez que realices una ecografía abdominal y estés estudiando el bazo, dedica unos segundos a explorar la región de su hilio y usa esta proyección:

Intenta identificar las tres estructuras:
- Bazo, como ventana acústica.
- Cola pancreática, próxima al hilio esplénico.
- Riñón izquierdo, como referencia anatómica profunda.
Primero visualiza el conjunto. Después, individualiza cada estructura y realiza su exploración.
En las imágenes que acompañan esta publicación te muestro la colocación del transductor y la disposición anatómica que debemos reconocer.
Es una técnica complementaria que puede ayudarte a mejorar la evaluación de la cola pancreática dentro de tu protocolo de ecografía abdominal.
¿Habías utilizado alguna vez este acceso?
Si lo conocías y te ha dado buenos resultados, o si decides probarlo a partir de ahora, me encantará conocer tu experiencia.
¡Déjamelo en los comentarios!
Antonio Lanzas Carmona
Ecografía Fácil