El plexo braquial es una de las estructuras nerviosas más importantes del miembro superior. Está formado por los ramos anteriores de C5, C6, C7, C8 y T1, y su función principal es proporcionar la inervación motora y sensitiva del hombro, brazo, antebrazo y mano.
Desde el punto de vista técnico, el estudio del plexo braquial se realiza con el paciente en decúbito supino, en posición anteroposterior, con la cabeza girada hacia el lado contralateral al que queremos explorar. Esta posición facilita el acceso al cuello y mejora la ventana ecográfica en la región interescalénica.
Se emplea una sonda lineal de alta frecuencia, que permite una mejor resolución de las estructuras superficiales, especialmente en el estudio de raíces y troncos del plexo braquial.
No obstante, existen limitaciones que debemos tener en cuenta:
- Pacientes con cuellos cortos o de gran volumen
- Dificultad para identificar planos anatómicos
- Menor penetración o peor calidad de imagen
En estos casos, es fundamental adaptar los parámetros ecográficos, ajustando:
- Profundidad
- Ganancia
- Foco
- Otros…
Desde el punto de vista anatómico, el plexo braquial se organiza siempre siguiendo una secuencia muy clara: raíces, troncos, divisiones, fascículos y ramas terminales. Esta organización es fundamental para entenderlo en ecografía, porque no estamos viendo una estructura aislada, sino una red nerviosa que cambia de aspecto según el nivel explorado.
Y, sobre todo, adaptar la técnica de exploración al paciente, buscando siempre la mejor ventana posible.
Las raíces C5 y C6 forman el tronco superior, C7 forma el tronco medio, y C8-T1 forman el tronco inferior. Después, cada tronco se divide en una división anterior y otra posterior, que más adelante formarán los fascículos lateral, posterior y medial, llamados así por su relación con la arteria axilar.
En este post nos interesa especialmente la región supraclavicular alta, donde el plexo se relaciona con los músculos escalenos. El plexo braquial discurre entre el escaleno anterior y el escaleno medio, dentro del espacio interescalénico. En este punto encontramos sobre todo raíces y troncos, por lo que los escalenos pueden entenderse como una especie de marco muscular protector y guía anatómica del plexo.

En esta imagen 1 se aprecia de forma muy clara la anatomía en un corte axial oblicuo del tercio medio del cuello anterolateral, una de las ventanas más útiles para el estudio ecográfico del plexo braquial.
En la porción medial identificamos el paquete vascular principal, formado por la arteria carótida y la vena yugular interna, que actúan como referencias anatómicas fundamentales. En un plano más superficial se observa el músculo esternocleidomastoideo, y aún más superficial, el músculo platisma.
Por debajo del esternocleidomastoideo y desplazándonos hacia lateral, aparece el músculo escaleno anterior, que constituye uno de los límites del espacio interescalénico.
Entre el escaleno anterior (medial) y el escaleno medio (lateral) se localiza el plexo braquial, en este nivel formado fundamentalmente por raíces y troncos, no por ramas terminales. Estas estructuras nerviosas presentan en ecografía un aspecto característico, ligeramente hipoecoico, con patrón fascicular, a menudo descrito como “racimo de uvas”.
Más lateral se identifica el músculo escaleno medio, y posteriormente el escaleno posterior, completando el grupo muscular profundo del cuello en esta región.
En el plano más profundo y lateral, se puede reconocer la primera costilla, que actúa como referencia anatómica clave y como límite posterior del espacio donde discurre el plexo.

En la imagen 2 observamos un corte axial más lateral del cuello anterolateral, donde la anatomía del plexo braquial se representa de forma muy clara y didáctica.
En este plano se identifican cinco estructuras clave que debemos reconocer con precisión:
En primer lugar, el grupo de los músculos escalenos, delimitados mediante líneas punteadas de colores:
- El escaleno anterior, marcado en línea punteada amarilla (más medial)
- El escaleno medio, marcado en línea punteada azul (más lateral y principal referencia junto al anterior)
- El escaleno posterior, marcado en línea punteada morada (más posterior)
Entre el escaleno anterior y el escaleno medio se localiza el plexo braquial, que en este nivel corresponde a raíces y troncos. Es fundamental entender que aquí no estamos viendo ramas terminales, sino la porción proximal del plexo.
El plexo aparece representado en color naranja, mostrando sus tres componentes principales: tronco superior, medio e inferior, con el aspecto ecográfico típico ligeramente hipoecoico y fascicular, en forma de “racimo de uvas” o gominola de mora.
Estos dos músculos escalenos anterior y medio, actúan como un auténtico marco protector anatómico, delimitando el espacio donde discurre esta estructura nerviosa tan relevante como es el plexo braquial.
Es fundamental recordar que existe variabilidad anatómica, incluso entre ambos lados del mismo paciente, lo que obliga a interpretar siempre la imagen en su contexto y no de forma rígida.
Como referencia profunda y lateral, se identifica la primera costilla, representada en color verde, que sirve como punto de orientación anatómica clave.
En ecografía, esta zona es especialmente agradecida porque combina músculo, nervio y vasos en un mismo campo. Los escalenos muestran su patrón muscular habitual, mientras que el plexo aparece como un conjunto de estructuras redondeadas, habitualmente hipoecoicas, con un aspecto fascicular que recuerda a las gominolas de mora o a un patrón en panal de abeja. Técnicamente, los nervios contienen fascículos hipoecoicos rodeados de tejido conectivo hiperecogénico, lo que explica ese patrón mixto tan característico.
Para estudiarlo bien, no basta con verlo en un único corte. Es necesario explorarlo en transversal y en longitudinal.
El corte transversal permite reconocer el plexo entre los escalenos. El corte longitudinal ayuda a seguir las raíces y comprender su continuidad hacia los troncos. Esta maniobra es clave para no confundir el plexo con otras estructuras del cuello.

Para obtener una imagen de las raíces del plexo braquial en su salida de la columna cervical, la exploración ecográfica es técnicamente compleja. Esto se debe a que las raíces no están alineadas en un mismo plano, sino que siguen un trayecto oblicuo y escalonado desde los forámenes intervertebrales.
Por este motivo, es necesario realizar un corte sagital oblicuo, adaptado tanto a la anatomía del paciente como a las condiciones del momento de la exploración. No existe un plano único estándar: hay que buscarlo dinámicamente.
Conseguir una imagen como la de la imagen 3, donde se visualizan las raíces del plexo braquial en su salida cervical lateral, no siempre es fácil, pero tiene un gran valor docente. Esta vista permite comprender la disposición de las raíces en tres niveles:
- Raíz superior (C5–C6)
- Raíz media (C7)
- Raíz inferior (C8–T1)
Si continuamos explorando en el eje sagital de las raíces nerviosas, progresivamente vamos a desplazarnos hacia una región donde comienzan a aparecer los músculos escalenos, que son la referencia anatómica clave en este nivel.
En este punto, es fundamental realizar una maniobra técnica importante: girar el transductor hacia un plano transversal oblicuo, adaptado al espacio interescalénico. Este ajuste nos permite visualizar de forma óptima los troncos del plexo braquial, situados entre el escaleno anterior y el escaleno medio.
Además, esta exploración no debe quedarse en una imagen estática. El estudio debe ser dinámico y continuable, permitiendo:
- Seguir las raíces en plano sagital
- Correlacionarlas en plano transversal
- Integrarlas en el recorrido hacia los troncos del plexo braquial

Es muy importante tener un buen control de la disposición de las raíces superior, media e inferior del plexo braquial, ya que su identificación correcta condiciona toda la exploración.
En un corte axial oblicuo a nivel interescalénico, la disposición típica es la siguiente:
- La raíz o tronco superior (C5–C6) suele localizarse en una posición más superficial y ligeramente lateral
- La raíz o tronco medio (C7) se sitúa en una posición más central o intermedia
- La raíz o tronco inferior (C8–T1) aparece en una posición más profunda y medial
👉 Es importante no confundir esta distribución: no es estrictamente anteroposterior, sino una combinación de profundidad y lateralidad.
En esta región, el objetivo es claro:
- Identificar correctamente los troncos (superior, medio e inferior)
- Reconocer su patrón ecográfico fascicular
- Y, sobre todo, ser capaces de seguir su continuidad anatómica
Una vez que el plexo braquial progresa caudalmente y pasa por debajo de la clavícula, entra en la región infraclavicular y axilar, donde su organización cambia (fascículos y ramas terminales). Sin embargo, ese estudio corresponde a otro nivel y debe abordarse de forma independiente.
En esta fase supraclavicular, lo realmente importante es:
- Localizar con precisión las raíces y los troncos
- Entender su relación con los músculos escalenos
- Integrar esta exploración dentro de un protocolo sistemático de ecografía cervical
Finalmente, esta exploración cobra especial relevancia cuando identificamos alguna alteración estructural o hallazgo patológico, ya que nos permite correlacionar la imagen con la clínica y orientar adecuadamente el estudio.
Un error frecuente es confundir el plexo braquial con ganglios linfáticos o con vasos pequeños. Por eso, la recomendación práctica es sencilla: seguir la estructura, comprobar su continuidad anatómica y usar Doppler siempre que sea necesario para descartar componente vascular. La ecografía del plexo no debe interpretarse de forma aislada, sino dentro del contexto general de la ecoanatomía cervical.
También es importante no ejercer demasiada presión con la sonda. Si comprimimos en exceso, podemos deformar los planos, colapsar vasos y perder la relación real entre el plexo y los músculos escalenos.
En resumen, el estudio ecográfico del plexo braquial entre los escalenos permite entender de forma muy visual una anatomía compleja. La clave es recordar su organización: raíces, troncos, divisiones, fascículos y ramas terminales, y saber que en la región interescalénica estamos viendo principalmente raíces y troncos. Los escalenos no son solo músculos del cuello: en ecografía actúan como referencias anatómicas esenciales para localizar, proteger y comprender el plexo braquial.





































