A veces te encuantras con hallazgos ecográficos que no esperas, por eso nunca podemos bajar la guardia en una exploración ecográfica. Este Quiste del Utrículo es de esos. Dentro de las lesiones quísticas que pueden aparecer en la próstata existe una entidad poco frecuente, a veces desconocida incluso para muchos profesionales, pero muy interesante desde el punto de vista ecográfico: el quiste del utrículo prostático.
Aunque suele ser un hallazgo incidental, conocerlo es importante porque puede confundirse con otras lesiones quísticas, e incluso con procesos infecciosos como un absceso prostático. Además, en algunos pacientes puede explicar síntomas urinarios o infecciones recurrentes cuya causa había pasado desapercibida.
El utrículo prostático es una pequeña estructura embrionaria, un remanente mülleriano en el varón, que normalmente apenas tiene relevancia anatómica. Sin embargo, cuando se dilata de forma congénita puede originar este pequeño quiste situado en el centro de la próstata, muy próximo al verumontanum y a la uretra prostática.
Se trata de una anomalía poco frecuente, descrita en aproximadamente entre el 1 y el 5 % de la población, y suele detectarse sobre todo en varones jóvenes, con mayor frecuencia antes de los 20 años. En muchos casos no produce síntomas y puede descubrirse de forma casual durante una exploración por otro motivo.
Estábamos realizando una ecografía abdominal rutinaria, siguiendo un protocolo habitual, sin sospecha clínica urológica específica. Todo transcurría con normalidad hasta llegar a los últimos cortes del estudio, durante la valoración pélvica y vesical, esa parte del examen que muchas veces puede parecer simplemente el cierre del protocolo… pero que no pocas veces reserva hallazgos inesperados.
Fue precisamente en ese momento, al explorar la vejiga y próstata (siempre se mira en varones) y estructuras adyacentes, cuando apareció de forma accidental un hallazgo llamativo.
En un paciente joven, de unos 20 años, se identificó una pequeña imagen anecoica, central, localizada en la próstata, de aproximadamente 5 a 10 milímetros en su eje longitudinal mayor, bien delimitada, de apariencia quística y sin signos ecográficos de complejidad. Una imagen pequeña, sutil incluso, pero con una localización muy característica. Aquí te dejo las imágenes clave:


Ante una lesión quística medial prostática en un paciente de esta edad, inevitablemente surge la sospecha y hay que consultar con el radiólogo responsable. Se documenta muy bien, y se comenta con el radiólogo, como he mencionado previamente.
Cuando en una exploración protocolizada se detecta un hallazgo no esperado de este tipo, el hallazgo debe comunicarse al radiólogo responsable del estudio, no me canso de repetirlo, ya que es él quien debe valorar, según criterio médico y contexto clínico, si procede ampliar la revisión del estudio, completar la evaluación o considerar exploraciones posteriores.
Ese es precisamente el valor de la ecografía bien hecha: no solo responder a la indicación clínica, sino también detectar aquello que aparece fuera de guion y reportarlo siempre.
En este caso, una discreta imagen anecoica de apenas milímetros, observada en los últimos cortes del protocolo, nos recuerda algo muy importante en ultrasonido: los hallazgos incidentales también forman parte del diagnóstico.
Y que muchas veces, en ecografía, los últimos cortes son tan importantes como los primeros.
Si quieres saber más a cerca de esta lesión y como se ve en otras técnicas de imagen te animo a visitar la pagina de la Sociedad Española de Radiología Médica, seram.es donde encontrarás mucha info¡¡