479. La Medusa.

Signo ecográfico de la medusa: cuando el pulmón “flota” dentro del derrame pleural

En el vídeo que acompaña esta publicación podemos observar uno de esos signos ecográficos que, una vez vistos, es muy difícil olvidar: el conocido “signo de la medusa” o jellyfish sign.

Mientras exploramos el tórax con la sonda, convexa en este caso, vemos como aparece una gran colección líquida pleural y, dentro de ella, objetivamos cómo el pulmón parcialmente colapsado se mueve suavemente con la respiración. Ese movimiento ondulante recuerda muchísimo al desplazamiento de una medusa dentro del agua.

Y precisamente ahí está la clave.

Lo que estamos viendo no es solo un derrame pleural. Estamos viendo un pulmón atelectásico flotando dentro del líquido pleural.

En condiciones normales, el pulmón ocupa prácticamente todo el espacio torácico. Pero cuando aparece un derrame pleural importante, el líquido comprime el parénquima pulmonar y lo desplaza. Entonces el pulmón pierde expansión y comienza a “plegarse” sobre sí mismo.

En el vídeo se aprecia perfectamente cómo ese pulmón colapsado se mueve dentro del derrame acompañando la respiración del paciente.

Ese movimiento dinámico es el auténtico signo de la medusa.

Pero hay otro detalle muy interesante en esta exploración.

El derrame no tiene un aspecto completamente limpio o anecoico. En varias zonas pueden apreciarse ecos internos y contenido ecogénico, lo que nos obliga a pensar que no estamos ante un simple derrame seroso.

Y aquí aparece una de las grandes ventajas de la ecografía torácica: no solo detecta líquido, sino que además nos orienta sobre su naturaleza.

Cuando el contenido pleural empieza a mostrar:

  • Ecos internos,
  • Material ecogénico flotante,
  • Septos
  • O incluso coágulos,

debemos sospechar que existe un derrame pleural complejo.

En el contexto adecuado —traumatismo, cirugía, anticoagulación o procedimiento invasivo— este patrón puede corresponder a un hemotórax o derrame pleural de componente hemático.

De hecho, algo muy importante es entender que el hemotórax no siempre aparece muy ecogénico desde el inicio. En fases precoces puede verse relativamente anecoico y confundirse con un derrame simple. Conforme la sangre coagula y se organiza, comienzan a aparecer esas imágenes heterogéneas que vemos en el vídeo.

Por eso, en ecografía torácica, no debemos quedarnos únicamente con la presencia de líquido.

La verdadera información está en analizar:

  • El comportamiento dinámico del pulmón,
  • La ecogenicidad del contenido,
  • La existencia de septos

Y este vídeo es un excelente ejemplo de ello.

Porque además de mostrarnos un precioso signo de la medusa, nos enseña cómo la ecografía puede ayudarnos a sospechar que detrás de ese derrame pleural existe probablemente un componente hemático.

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