La dilatación de las vías biliares intra y extrahepáticas es un hallazgo importante en el diagnóstico por imagen, especialmente en ecografía. Comprender los límites normales y patológicos de estas estructuras, así como su relación con los resultados bioquímicos, es clave para el diagnóstico correcto de patologías hepáticas y biliares.

Medidas Normales y Patológicas de la Vía Biliar
- Vía biliar intrahepática: Se considera dilatada cuando su diámetro es igual o superior a 2-3 mm.
- Vía biliar extrahepática (colédoco):En adultos jóvenes, un diámetro mayor de 6 mm se considera patológico.En personas mayores de 60 años, se añade 1 mm por cada década adicional. Esto significa que, por ejemplo, en una persona de 70 años, se considera normal un colédoco de hasta 7 mm.En pacientes colecistectomizados (a quienes se les ha extraído la vesícula biliar), un diámetro de hasta 10 mm puede considerarse normal, aunque este valor es algo controvertido.
Gravedad de la Dilatación
- Una dilatación moderada o severa, definida como un diámetro del colédoco mayor o igual a 10 mm, requiere una evaluación adicional con estudios de imagen y pruebas complementarias para determinar la causa subyacente.
- Las dilataciones leves o borderline (entre 6-10 mm) deben ser investigadas si se acompañan de signos clínicos y bioquímicos de obstrucción biliar, ya que esto puede ser indicativo de una condición patológica, en el caso de la imagen, por tanto, con 9 mm en una mujer en la treintena, sin otros datos clínicos ni de laboratorio alterados, se considera normal
Signos Bioquímicos Asociados a la Dilatación Biliar
Los hallazgos ecográficos de dilatación de la vía biliar suelen correlacionarse con ciertos cambios en los valores bioquímicos, lo que ayuda a confirmar la presencia de una obstrucción biliar.
- Bilirrubina: Es uno de los principales marcadores bioquímicos utilizados para evaluar la función hepática y la presencia de obstrucción biliar.
- Fosfatasa alcalina (FA): Un marcador clave de obstrucción biliar, que tiende a elevarse significativamente en casos de obstrucción, especialmente en combinación con dilatación de las vías biliares.
- Transaminasas: Aunque no son específicas de la vía biliar, las elevaciones de ALT y AST pueden acompañar a los cuadros de obstrucción, sobre todo en etapas iniciales.
Siempre atentos a la cabeza pancreática cuando existen dilataciones de la vía biliar extrahepática y más aún cuando los está tambien al mismo tiempo la intrahepática.
Conclusiones
Una dilatación de la vía biliar, especialmente cuando supera los valores normales, es un signo que no debe ser ignorado. La correlación con síntomas clínicos como ictericia, dolor abdominal, y alteraciones en los análisis de laboratorio (bilirrubina, fosfatasa alcalina y transaminasas) es fundamental para establecer un diagnóstico preciso. Es esencial identificar la causa subyacente de la dilatación para iniciar el tratamiento adecuado.
El trabajo conjunto de los TSS, en este caso de laboratorio y de imagen, es vital para el diagnóstico, como TSID necesitamos saber datos importantes analíticos que pueden ayudar a la ejecución de la prueba y su diagnóticos final por el Radiólogo.